Según el Feng Shui, antigua disciplina china de diseño ambiental, el amor y la armonía en las relaciones se consideran vitales para el equilibrio y la prosperidad en la vida de una persona. El sector que corresponde al amor, en el hemisferio sur, se encuentra en la parte noroeste de cualquier espacio, según el Bagua, el mapa energético utilizado en Feng Shui para analizar la energía de un lugar.

En el Feng Shui, el sector del amor no sólo se relaciona con la pareja romántica, sino también con las relaciones familiares, amistades y relación con uno mismo. Un sector del amor armonioso puede mejorar las relaciones existentes y atraer nuevas y saludables conexiones emocionales.

Para mejorar el sector del amor en el Feng Shui, se puede aplicar diferentes técnicas. Una de ellas es usar elementos decorativos que simbolicen el amor, como parejas de objetos (como dos velas, dos jarrones, dos cojines, etc.) que representen la unión. Los colores que se recomiendan para este sector son los tonos tierra (amarillo, naranja, café, beige, crema, etc.) y el color rosado.

 

Además, es importante mantener este sector limpio y ordenado, ya que el desorden puede bloquear la energía positiva y dificultar el flujo de la armonía en las relaciones. Se pueden poner símbolos relacionados con el amor como, por ejemplo, un par de patos mandarines, que en China simbolizan la fidelidad y la felicidad en pareja o un par de cristales facetados en tonos amarillo, ámbar o rosado. También se pueden usar imágenes o fotografías que inspiren amor y armonía o que nos recuerden momentos amorosos vividos.

 

El elemento tierra es fundamental en el sector del amor, ya que representa la estabilidad y la base sólida en las relaciones. Se puede incorporar este elemento mediante la colocación de objetos de cerámica o porcelana en esta área. También se puede ambientar con tapices de telas naturales en los colores tierra o rosado antes mencionado.

Otra herramienta importante del Feng Shui son los talismanes, como por ejemplo el de la doble felicidad o el del amor que permanece.  Éstos deben ser puestos en el sector de la casa correspondiente al amor, siempre mirando hacia el exterior, enviándole un mensaje de intención al Cielo.

Además de las técnicas mencionadas, el Feng Shui también enfatiza la importancia de cultivar la energía positiva en uno mismo para atraer relaciones saludables. Esto se puede lograr mediante la práctica de la gratitud, la visualización de relaciones positivas y el cuidado personal.

En resumen, el sector del amor en el Feng Shui es un área importante para cultivar relaciones armoniosas y saludables. A través de técnicas como el uso de elementos decorativos apropiados, la limpieza y el orden, y la incorporación de símbolos y elementos tierra, se puede mejorar la energía en este sector y promover el amor y la armonía en todas las áreas de la vida.

Siempre es importante destacar que el Feng Shui ve a la casa como “un todo”, en el que deben estar todos los aspectos de la vida en armonía para que funcione en su máximo potencial.  Para poder realizar un análisis completo se requiere manejar a la perfección todos los aspectos, tanto visibles como invisibles del espacio, lo que debe ser realizado por un profesional.  Un Feng Shui mal aplicado podría traer nefastos efectos en la vida de los que allí habitan.

No se requiere tener una casa grande para armonizarla con Feng Shui.  Esta técnica se puede aplicar a cualquier espacio habitado, no importa el tamaño ni si es lujoso o sencillo.  Feng Shui es para todos y generalmente basta aplicar pequeños cambios para obtener grandes resultados.

 

Colette Benoit, Maestra Feng Shui con más de 20 años de experiencia, experta en Feng Shui tradicional aplicado al Hemisferio Sur.

 

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